La Seguridad Social ya paga pensión de viudedad a divorciados y separados según nuevo criterio menos riguroso tras sentencia del Tribunal Supremo

La Seguridad Social ya se ha acomodado a los nuevos criterios del Tribunal Supremo (TS) con respecto al derecho al cobro de pensión de viudedad por parte de separados y divorciados, después de que el Alto Tribunal suavizara los criterios en una sentencia del pasado año.
Parece «evidente» que el Supremo se ha mostrado favorable a suavizar los requisitos de acceso a este tipo de pensión por lo que, «conforme a estos nuevos planteamientos, la Seguridad Social ya ha acomodado a ellos su gestión en la materia».
El contenido del fallo de la Sala de lo Social del TS, en un recurso de casación para la unificación de doctrina con respecto a la interpretación del artículo 174.2 de la Ley General de la Seguridad Social, que regula que serán beneficiarios de la pensión de viudedad las personas separadas o divorciadas que sean acreedoras de la pensión compensatoria a que se refiere el artículo 97 del Código Civil, que se extingue con la muerte del causante. En este sentido, el Supremo reconoce que los convenios reguladores de la separación o el divorcio no siempre califican de forma jurídicamente «estricta» la pensión como compensatoria, sino que en ocasiones,
«se utiliza una terminología variada y equívoca sobre las obligaciones que asume uno de los cónyuges frente al otro y frente a los hijos».
Así, se consideraba que la pensión de viudedad sólo podía derivarse de una pensión compensatoria fijada en estricto sentido, ahora se concluye que «el reconocimiento de cualquier suma periódica» a favor de uno de los cónyuges –más allá de la pensión alimenticia– tiene «naturaleza compensatoria» aunque no se la denomine así, por lo que da derecho a la pensión de viudedad.
Y es que para el TS la naturaleza de una pensión periódica, independientemente de su denominación, estriba en la dependencia económica de un cónyuge hacia el otro, y en si esa situación se mantenía en el momento del óbito. Por eso, al verse «truncada» dicha prestación por la muerte del deudor, debe sustituirse por una pensión de viudedad que la compense.
El Alto Tribunal falló a favor de los demandantes de pensiones de viudedad que no estaban recibiendo la pensión compensatoria y ni siquiera la habían reclamado, estimando que el derecho existía en cualquier caso.
El fallo estima que la Ley General de la Seguridad Social «exige que la viuda sea acreedora de una pensión compensatoria, no que se encuentre efectivamente percibiendo la misma, ya que de ser así se hubiera hecho constar expresamente. Por tanto, basta con que se le reconozca ese derecho, a pesar de no percibir la pensión ni haber emprendido acción alguna para su cobro, ya que eso no implica haber renunciado a la misma».
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